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Juan Manuel Fangio

Juan Manuel Fangio
“Siempre hay que tratar de ser el mejor, pero nunca creerse el mejor” – Juan Manuel Fangio.

A pesar de que las carreras de autos de varios tipos han existido desde la invención del automóvil, si uno le pregunta a varios entusiastas del deporte cuál es la competición internacional más importante, es muy probable que respondan “Fórmula 1”.

El Campeonato Mundial de la Fórmula 1, como se lo conoce hoy en día, dirigido por la FIA, Federación Internacional del Automóvil, fue inaugurado en 1950. Durante la primera década de su existencia, la F1 fue dominada por un solo hombre, que para 1957 había ganado no menos de cinco campeonatos mundiales, un récord que se sostuvo, hasta que apareció Michael Schumacher, y lo rompió cuarenta y seis años después. Muchos lo consideran uno de los mejores pilotos de la F1 de la historia. Él fue argentino y su nombre era Juan Manuel Fangio.

Fangio fue tercera generación de inmigrantes italianos y nació el 24 de junio de 1911, en San José de Balcarce, o Balcarce, una ciudad en la provincia de Buenos Aires. Tenía cinco hermanos, tres mayores y dos más pequeños. Juan Manuel se volvió conocido por su facilidad que tenía desde niño para el fútbol. Tenía la habilidad mágica de envolver la pelota con su pierna, mientras pateaba al arco; esto hizo que lo llamaran «El Chueco».

Juan Manuel fue a la Escuela Nº4 de Balcarce y, después, a la Nº1. A los trece años, dejó el colegio a para trabajar como asistente en el taller mecánico de Miguel Ángel Casas.

Luego de haber tenido neumonía a los veintiún años, hizo un año del servicio militar obligatorio, comúnmente llamado «La Colimba», por «corré, limpiá y barré». En su cumpleaños número veintidós, lo dieron de baja del servicio militar y Fangio volvió a Balcarce con la intención de ser futbolista. Sin embargo, por sugerencia de algunos de sus compañeros, él y su amigo José Duffard se concentraron en armar su propio auto en el galpón de la casa de Fangio.

Poco después, Fangio abrió su propio taller mecánico y corrió manejando un Buick, en 1937, con Duffard en un evento local llamado La Chata. Pero, no llegó a terminar.  En marzo del siguiente año, corrió en el circuito de Necochea con un Ford V8 y le fue mejor: terminó séptimo.

Fangio corrió el Turismo Carretera en 1938 como copiloto de Luis Finachietti. En 1939, “El Chueco” corrió como piloto con un Chevrolet Coupe en la carrera que se llamó El Gran Premio Argentino. Sin embargo, una gran tormenta causó que se cancelara.

En 1940, Fangio corrió el Turismo Carretera y, esta vez, ganó una de las carreras y llegó al podio de la segunda. Así, acumuló los puntos suficientes para ganar el título. En 1941 ganó ambas carreras y defendió su título. Estos no fueron pocos logros, ya que el TC, la carrera más antigua que existe, hoy se lleva a cabo en circuitos cerrados, pero en la época de Fangio, el TC consistía en carreras con distancias agotadoras, que podían llegar a tener diez mil kilómetros, y se corrían sobre calles que estaban en condiciones paupérrimas. Por ejemplo, la carrera de 1940 fue de 9500 km. Empezó en Argentina, pasó por Bolivia y terminó en Perú.

Luego de la segunda guerra mundial, Fangio volvió, inmediatamente, a correr y tuvo muchos éxitos en los años entrantes. Participó en su primer evento en Europa cuando entro a la F1 en el Gran Prix francés en Reims en julio de 1948. Corrió con un Simca-Gordini, pero, desafortunadamente, tuvo que retirarse debido a problemas técnicos.

Sin embargo, cuando volvió a Argentina, la vida de Fangio y su carrera fueron golpeadas por una tragedia en octubre de 1948: en el décimo día de una carrera de veinte, que iba desde Buenos Aires a Caracas, en una fase nocturna que pasaba por la costa del océano Pacífico en Perú, Fangio, que conducía con niebla, cayó en una hondonada. Él salió herido, pero su copiloto, Daniel Urrutia, falleció.

Al principio pensó que nunca volvería a correr, pero se recuperó bastante rápido. Mejor aún, el ACA (Automóvil Club Argentino) y el gobierno nacional notaron el éxito que había tenido. Le proporcionaron un Maserati y le pidieron que volviera a Europa para seguir con su carrera automovilística y que representase a su país. Fangio aceptó y, solo dos meses después de su accidente, estaba en Europa.

Para cuando empezó su carrera en el Gran Prix, Fangio tenía treinta y un años, y era uno de los corredores más longevos, pero la demanda física de la Fórmula Uno no le afectaba. Participó en el San Remo Grand Prix en 1949 y dominó la carrera. Ganó por casi un minuto de diferencia. Participó en otros seis Grand Prix ese año y ganó cuatro de ellos.

El Campeonato Mundial de Pilotos se inauguró en 1950 con Fangio en el equipo de Alfa Romeo. Ganó tres carreras en Mónaco, Spa y Reims, pero no ganó el título porque su compañero, Giuseppe Farina, había obtenido mejores puntajes en las otras cuatro carreras del calendario.

Sin embargo, fue diferente en 1951, porque Fangio ganó el Campeonato Mundial por primera vez: ganó las tres carreras de Suiza, Francia y España. Terminó con seis puntos de ventaja por sobre Ascari, debido al nuevo Ferrari de 4,5 litros, y también le sacó puntos de diferencia a Farina y a otros competidores en las carreras.

Alfa Romeo no compitió en el campeonato de 1952 debido a que no cumplía con los estándares de las nuevas reglas. Esto dejó a Fangio sin lugar y no compitió hasta junio. Incluso cuando lo hizo, fue en una carrera que no fue campeonato de la F1. Condujo un BRM en Francia y en Irlanda del Norte. También, había acordado conducir un Maserati en una carrera que no era parte del campeonato en Monza, Italia. Fangio perdió su vuelo de conexión en Irlanda del Norte y, por eso, tomó la fatídica decisión de conducir de noche hasta el circuito de Monza. Llegó tan solo una hora y media antes de que empezara la carrera. Debido a su fatiga masiva, Fangio chocó y salió volando. Lo llevaron al hospital con múltiples heridas graves y se pasó el resto de 1952 recuperándose.

Cuando volvió a correr, en 1953, condujo un Maserati y terminó segundo del campeonato. Siguió con Maserati en 1954 y ganó el Grand Prix de Buenos Aires y el Grand Prix belga en Spa, con el legendario Maserati 250F. Se cambió a mitad de temporada a Mercedes Benz, cuando el equipo alemán se unió a la F1. Ganó su primera carrera para Mercedes Benz en Reims y ganó seis de las próximas ocho carreras del campeonato. Se llevó, en el proceso, su segundo campeonato mundial.

Fangio ganó su tercer título mundial en 1955 conduciendo un Mercedes. Sin embargo, la temporada se estropeó con la muerte de ochenta espectadores y el accidente del corredor francés Pierre Levegh en Le Mans que dejó a ciento ochenta personas heridas. La tragedia, que sucedió justo frente a Fangio y que casi lo mata, provocó que Mercedes se retire de las carreras automovilísticas. Los fabricantes alemanes no volverían al deporte hasta 1989.

Fangio se cambió a Ferrari para el campeonato de 1956 y, a pesar de que no llevarse bien con Enzo Ferrari, ganó su cuarto título conduciendo un Lancia preparado por Ferrari. También ganó el Grand Prix argentino, inglés y alemán. El año siguiente, Fangio ganó su quinto y último título mundial, luego de volver a Maserati. Se retiró de las carreras luego del Grand Prix francés de 1958 cuando le dijo a su mecánico: «Se terminó». 

Los cinco campeonatos mundiales, y los dos segundos puestos, de Juan Manuel Fangio los ganó mientras conducía para cuatro equipos: Alfa Romeo, Ferrari, Mercedes-Benz y Maserati. El récord de los campeonatos mundiales ganados por una persona ha sido batido; no así, el récord por haberlos ganado con más de un equipo.

Participó de 52 carreras de F1 y ganó 24 de ellas, un porcentaje de éxito que no ha sido igualado aún.

Fangio es el único argentino en haber ganado el Grand Prix argentino; una carrera que ha ganado más que cualquier otro competidor. Se llevó a casa la bandera cuadriculada cuatro veces en Argentina. También, cuando ganó el campeonato de 1957, se convirtió en el hombre más longevo en hacerlo, con cuarenta y seis años y cuarenta y un días.

Luego de haberse retirado, vendió autos Mercedes-Benz en Argentina y se convirtió en el presidente honorario de Mercedes-Benz Argentina en 1987.

Fue incluido en el Salón Internacional de la Fama de los Deportes a Motor en 1990.

En 1982, Fangio sufrió un ataque cardíaco, pero se recuperó pronto, luego de haber sido operado por la eminencia en cardiología argentina, el Dr. René Favaloro, quien fue pionero en la cirugía de bypass coronario. Sin embargo, su salud comenzó a deteriorar a principios de los años noventa y murió el 17 de julio de 1995, a los 84 años, por insuficiencia renal y pneumonía. Está enterrado en su ciudad natal de Balcarce. Los portadores de su ataúd incluyeron a las leyendas del automovilismo Sir Stirling Moss, Sir Jackie Stewart y Carlos Reutemann.

Un dato interesante, es que, a pesar de que Fangio nunca se casó, era bastante mujeriego y se decía que tenía «facilidad con las mujeres». Tuvo varias novias, una de las cuales se rumoreó que fue Eva Perón. También, como ha sido comprobado, fue padre de dos hijos. El primero nació en 1938 y su nombre era Oscar “Cacho” Espinoza. Su madre fue Andrea Berruet, que tuvo una relación de veinte años con Fangio, hasta que se separaron en 1960. El segundo es cuatro años menor y se llama Rubén Vázquez y fue producto de un amorío entre Fangio y Catalina Basili. O así lo alegaron. En 2015 la corte sentenció a que el cuerpo de Fangio sea exhumado para que se puedan hacer pruebas de ADN. Luego de una espera de dos años para los resultados, se confirmó que ambos hombres eran hijos de Juan Manuel Fangio.

Los medios hermanos se conocieron por primera vez a sus setenta años, luego de haber heredado la fortuna de su padre y de haberse cambiado los apellidos a Fangio.

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